Ruta Barcelona Modernista

Ruta Barcelona Modernista

Barcelona está llena de maravillas arquitectónicas, algunas muy conocidas, pero hay auténticas joyas que, a pesar de vivir en Barcelona, muchos barceloneses y residentes aún no conocen. En BonaVida queremos ofrecerte además de cócteles y buena gastronomía, algunas pinceladas de curiosidades culturales: acompáñanos a esta interesante ruta Barcelona Modernista.

La ruta que te proponemos da comienzo con la visita a la Casa Comalat de Valeri i Pupurull que se distingue por la singularidad de tener dos fachadas. La principal, se caracteriza por unos doce balcones de piedra curvilíneos, ornamentados con una reja de hierro forjado, mientras que la fachada posterior es más radical y está policromada de colores que recuerdan un arlequín. Casi en la acera opuesta de la Diagonal encontramos el sombrío palacio Baró de Quadras, de Puig i Cadafalch, que alberga el espacio de exposiciones de la Casa Àsia y la Casa Terrades (Diagonal, 416-420) conocida como la Casa de les Punxes, por sus torres acabadas en punta y gabletes. Fijaros que se construyeron entradas y escaleras individuales para cada una de las tres hijas de la familia.

Si giramos en la calle Girona y bajamos por la calle Mallorca hasta el número 302, donde está la Casa Dolors Xiro, una fantasía de Barenys i Gambús. A su lado hay dos obras maestras de Domènech i Montaner, la Casa Josep Thomas y el Palau Ramon de Montaner.

Si retrocedemos unos pasos y bajamos por la calle Roger de Llúria nos encontraremos con la Casa Villanueva, de Fossas y Martínez, de tejado puntiagudo, y enfrente, la Casa Jaume Forn, de Granell i Manresa, que se caracteriza por sus vitrales. Bajamos algunos metros para ver la tienda de comestibles Queviures Murrià, con decoración de Ramon Casas. A nuestra derecha, podemos ver también los vitrales y la decoración de inspiración floral de la Farmàcia Argelaguet, una de las muchas farmacias modernistas de la ciudad. Y, si volvemos a retroceder unos metros hasta la esquina y giramos a la derecha hacia la calle València. Después de tres manzanas, nos sorprende la Casa Manuel Llopis i Bofill, de Gallissà i Soqué.

Si seguimos avanzando, más abajo, giramos en la Gran Via y encontramos la Farmàcia Vilardell, otra extravagante farmacia modernista, y en el 658 la elegante Casa Ramon Oller, de Salvat i Espasa. Desde aquí, giramos a la izquierda, bajamos la calle Pau Claris y volvemos a girar en la calle Caspe, donde estamos nosotros, BonaVida. Nuestro edificio es otra joya arquitectónica que firma Adolf Ruiz i Casamitjana: la Casa Llorenç Camprubí.

Admira su fachada, con sus balconcitos semicirculares y sus grandes almenas, en las que el arquitecto incrustó las cuatro barras catalanas y la Creu de Sant Jordi. El trabajo en piedra de las tribunas y la forja en las barandillas de los balcones es una auténtica maravilla. Podrás ver las iniciales del propietario, LLC, presidiendo la entrada.

¿Tienes hambre? Éste es un buen momento para hacer un pequeño alto en el camino y saborear alguno de nuestros platos, o, por qué no, uno de nuestros cócteles. ¡Estarán a la altura de la belleza que habrás observado en el paseo que te proponemos!

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